¿es necesario castrar a mis cobayas?

Las cobayas (Cavia porcellus) son animalitos muy sociables y gregarios que disfrutan y son felices viviendo en grupos familiares compuestos por varios individuos, pero esto a veces puede suponer un problema para nosotros, bien porque surjan problemas de agresividad entre ellas o porque se reproduzcan de forma desenfrenada. 
Indudablemente la esterilización o castración es una intervención enormemente recomendable por varias razones que enumeraremos a continuación.

  • Convivencia: 


Macho con macho:
La convivencia armoniosa entre dos cobayas macho enteros (sin castrar) si bien es posible, puede verse alterada por conductas agresivas entre ellos que son casi siempre secundarias a alteraciones hormonales y/o conductas desencadenadas por frustración sexual.
Al retirar los testículos, la carga hormonal disminuye enormemente a lo largo de las 4-5 primeras semanas hasta llegar a un nivel mínimo. Al no haber niveles elevados de testosterona en sangre, dos cobayas macho pueden llegar a convivir sin rivalidad ni frustración por la cópula o monta.

Hembra con hembra:
Las hembras no suelen tener este problema de convivencia ya que suelen ser más pacíficas entre ellas, no obstante el no esterilizarlas puede acarrear graves problemas de salud a medio-largo plazo que veremos un poco más adelante.

Hembra con macho:
La convivencia es generalmente muy buena, no obstante si no están esterilizados criarán de forma constante, suponiendo un desgaste físico excesivo para la hembra y un problema para nosotros  pues será nuestro deber asegurar un buen hogar a los bebés. Además, al convivir un macho con una sola hembra existe el riesgo de que el acoso y la insistencia para la cópula por parte del macho sea tan grande que llegue a agredirla mordiéndole y persiguiéndole sin cesar, con el consiguiente estrés para ella ya que generalmente no podrá huir para retirarse a un lugar tranquilo.
Esterilizando al macho desaparecerá el interés por copular con la hembra y tendrán una convivencia pacífica y agradable, de este modo conseguiríamos una convivencia tranquila pero la hembra no estaría exenta de riesgos para su salud al no estar esterilizada.

  • Salud:


Machos:
La castración de las cobayas macho es importante ya que los machos enteros son muy propensos a desarrollar tumores de mama (sí, los machos), tumores testiculares, problemas de próstata, problemas de conducta y agresividad.
Además las cobayas macho que no están esterilizadas tienen la necesidad constante de buscar una compañera con la que reproducirse, lo cual es un comportamiento totalmente normal, pero al vivir en cautividad, los comportamientos naturales y normales no pueden llevarse a cabo de igual forma que lo harían en libertad, es decir, mientras que en libertad un macho estaría copulando periódicamente con varias hembras, en cautividad esto no se produce, por lo que las cobayas macho enteras tienen niveles de ansiedad mayores y esto se traduce en frustración, mayor probabilidad de problemas de conducta, etc. 
Al esterilizar a tu cobaya macho no sólo estaremos previniendo los problemas de salud antes mencionados, también le haremos vivir una vida más tranquila y sin estrés ni frustración por no llevar a cabo la conducta de cópula. 


Hembras:
La esterilización de las cobayas hembras previene la aparición de quistes ováricos (altamente frecuentes) que pueden llegar a hacerse muy grandes provocando cuadros graves de dolor por compresión de otros órganos, problemas digestivos, anorexia, etc. 
También estaremos previniendo procesos tumorales en los ovarios, útero y mamas, así como piómetra, hemómetra o mucómetra (acumulo de pus, sangre o moco respectivamente dentro del útero).
Las cobayas esterilizadas a una edad temprana tendrán una vida más sana y más larga.
Es importante destacar que si una cobaya hembra no cría antes de los 7-8 meses de edad, el cartílago que une su pelvis (sínfisis isquiopúbica) soldará, esto se traduce en que si no da a luz antes de esa edad, no deberá quedarse preñada jamás ya que se trataría de una gestación de alto riesgo puesto que no podría dar a luz a los bebés por tener un canal del parto soldado y muy estrecho.

CONCLUSIÓN:


Las cobayas en libertad no estarían castradas, pero tendrían ciclos reproductivos completos y constantes por lo que los niveles hormonales se mantendrían en equilibrio.
Al vivir en cautiverio se modifica inevitablemente esta situación por todo lo que mencionábamos antes, por lo que se hace muy necesaria la intervención veterinaria para esterilizar y de esta forma asegurar una vida más larga, más sana y más feliz para nuestras cobayas.